miércoles, 29 de febrero de 2012

Amor

Precioso poema de Pablo Neruda.
Mujer, yo hubiera sido tu hijo, por beberte
la leche de los senos como de un manantial,
por mirarte y sentirte a mi lado y tenerte
en la risa de oro y la voz de cristal.
Por sentirte en mis venas como Dios en los ríos
y adorarte en los tristes huesos de polvo y cal,
porque tu ser pasara sin pena al lado mío
y saliera en la estrofa -limpio de todo mal-.

Cómo sabría amarte, mujer, cómo sabría
amarte, amarte como nadie supo jamás!
Morir y todavía
amarte más.
Y todavía
amarte más
y más.

Enviado por: Anónimo.

lunes, 27 de febrero de 2012

Entrevista al "Rey del Caliche"

 Anselmo I Entrevista a Arcellón. "El Rey de el Caliche"

Pregunta. Arcellón, ¿estuviste en la carrera de Monta Bique?.
Respuesta. ¡Carrera de que!
P. Carrera de Montanbain.
R. ¡Coño es que no hablas claro! El primero. Pero cuando vi que aquello era una carrera de bicicletas y había que pagar en el puesto de Churros y el Jefe no me dejaba mangonear a mi gusto, aparte de que enseguida empezaba el Caliche con comía segura y gratis. ¿Tu que hubieras hecho?
P. Sin dudarlo ¡Caliche! Pero aquí quien pregunta soy yo. ¿Cuantos equipos hay de este juego tan divertido y con tantas variantes tácticas. ¡Digo!
R. Me repites la pregunta otra vez. Es que es demasiado larga y confusa.
P. Mas corta ¿Cuantos jugadores componen un equipo?
R. ¡Que equipo!
P: Estamos hablando de Caliche ¡no! Cuantas personas son necesarias para formar un equipo de Caliche.
R. Todas las que quieran pagarme.
P. ¡Pagarte que!
R. Pues el almuerzo y las copas ¡Coño! Que to hay que decirlo.
P. Vamos a ver: un equipo de fútbol son once jugadores, uno de baloncesto cinco y uno de caliche ¿Cuantos?
R. ¿Que tiene que ver aquí el fútbol y el baloncesto?
P. Nada. Insisto, ¿Quieres que hablemos de Caliche?
R. Lo que quieras ¡Pregunta!
P. Veo que el nuevo Alcalde ha preparado cuatro pistas y dos mas de Petanca. ¿Tu sabes el montante de la inversión?
R. Nada, el Alcalde/Emperador lo hace todo gratis.
P. Según ha publicado el periódico La Verdad, creo que la inversión remonta los seiscientos mil Euros, a cien mil Euros por Pista mas o menos.
R. ¡Eso es mentira ! La operación al final se cerro en un millón redondo. IVA incluido.
P. Y me dices antes que el costo para el pueblo era cero.
R. No me líes con costo cero ni montantes de operaciones ni ¡Cap....! Todo lo paga el Sr. Alcalde!
¡Queda claro!. Por cierto ¿ No querías hablar de Caliche”.
P. Eso intento hace ya mas de una hora.
R. Si, pero es que solo haces preguntas poco claras, sin base ni fundamento.
P. Vamos a ver, te voy hacer una pregunta bien clara con mucha base y mas fundamento. ¿Cuanto quieres cobrar por hablar de Caliche?
R. Je,je, ahora si que te entiendo.
P. Pues te va a pagar Rita la Cantaora porque un servidor no paga por escuchar tonterías.

Nota de la redacción de Sucina Poetas y Derivados:
El intrépido reportero Anselmo I por negarse a pagar por entrevistar a un tal Arcellón, mas conocido por el Rey del Caliche, esta ingresado con lesiones muy graves en la UVI de la Perrera Municipal, debido a que lo han tomado por un can atropellado por el AVE. Su estado es preocupante, pero no tanto como para avisar a la familia, ya que el pobre carece de toda parentela, tanto física como política.

Comentario:
¡Madre mía! Lo que hacen algunos por cuatro perras cochinas. Mira que atreverse a entrevistar al Arcellón a cara descubierta. No si lo que le ha pasao a sio poco, pa lo que podia aver sio. Mu bien que ta estao por atrevio. Asin aprenderas a pagar. ¡Mendrugo!
Cornelio Cabeza de Toro y Cabeza de Vaca ¡Pasa algo! 

Anselmo I

domingo, 26 de febrero de 2012

Menuda pandilla...


El “Tío del Saco” empeñado,
en meterme en su zurrón,
porque dice y sin razón,
en la “gulla” he tramado.

Pues; ¡no señor! Ni pagado,
está mi escasa intervención.
De embutidos... ni el morcón,
he visto por ningún lado.

Y mucho menos en ese prado,
de calicheros en reunión.
Así, que zanjada la cuestión,
vamos con otro “mercado”.

Para Anselmo, el dotado,
de pluma y de renglón,
si también tiene un jamón,
de cinco jotas y bien curado...

Se lo pase al desmejorado,
del canijo Pirulero Antón.
Desde su primera Comunión,
el pobretico no ha probado.

También he sospechado,
que el tal Vasaltar Garzón,
me quiere hacer carbón
y a por mi, viene armado.

Y todo por el abrazo mandado,
para repartir a discreción,
unos cuantos con apretón
y el resto los he guardado.

Y ahora quiere pan mojado
con aceite puro, de Arcellón
pues, ¡lo siento! Sr. Mandón,
con buena “piula” ha topado.

Yo aún no he tocado
ni el pito del cotillón
solo aire, a mogollón
igual que el año pasado.

Mari Carmen.

No escaparéis ninguno.


Mi archivo es inmenso y suficiente,
para ponerlo todo ardiente.
Callate ya Pirulero,
que te llevó a ti el primero.

Yo no casco, me documento,
y todo lo que saco patento.
Tu decides Anton,
si te meto en un follón.

Cotorra, Loro o Papagayo
tienes de tiempo hasta Mayo
que es mes de las flores
o te sacaré los colores.

Se cree el Anton este
el defensor celeste.
Te cogere por el rabo
y quedaras como un pavo.

La información es mia,
la sacare de noche o día.
No cuando a ti te plazca
sino cuando a mi me seduzca.

Para Anselmo también tengo,
lo que dice miente, yo mantengo.
A la loma del Embustero subido,
ni por allí hoy ha aparecido.

Con pamplinas al Arcellón,
pretendes las llaves del figón.
No te equivoques, este recula
cuando a de soltar, como una mula.

Anton, Anselmo, Arcellón y Palmero
este es mi primer y ultimo aviso, 
como no me inviteis a buen guiso,
a los cuatro meteré en el agujero.

El Tio del Saco, siempre avisa,
todo lo hace despacio, sin prisa.
Advertidos quedáis panda de flojos,
a todos atare como ajos en manojos.

El tío del saco.

De bien nacidos, es ser agradecidos.


Nuestra musa nos premia con abrazos
y nosotros nos inflamos como pavos,
sus palabras nos suenan como a bravos,
fundidos como estamos por sus lazos.

Gracias, inspiración de ocultos poetas,
arrebato que nos lleva en sus volandas,
pues nos pone en su trono y en sus andas,
ya que, saben, vale más que las pesetas.

Arcellón no se esconde y da la cara
es valiente, noble, abnegado y servicial,
es, para Antonia, el mozo más juncal,
y es amigo que de todos se declara.

En nada se parece al Tío del Saco,
el Saín que en Sucina más se afana
en hacernos morder polvo con gana
aunque nunca lo logre el tal bellaco.

Tampoco teme al mentado del Palmero
que a su sombra cual la lapa se cobija,
e insinúa saber más que un Nebrija
pero solo se queda en vil fulero.

Hoy los vi en la Loma el Embustero
gozándose de aquellos que caían;
a más golpes, más fuerte se reían,
igual que Antón, el falso y Pirulero.

Allí no estaba el decaído Vasaltar,
ni mi abuelo, el Anselmo primero,
pero sí el Nerón más postinero,
gozando como aquel loco de atar.

Forzoso es ya pensar que los ausentes
se fueron donde el grupo calichero;
allí, sin poner ni un euro de dinero,
se inflaron afilando bien los dientes.

Yo aconsejo a mi amigo el Arcellón
que controle bien la barra y el porrón,
las morcillas que traga algún gorrón
y el condumio que lleva en un cajón.

Solo así gozarán los pobres calicheros
de manjares y bebidas tras el juego,
y comidos y bebidos vayan luego
a cumplir en su casas cual muleros.

ANSELMO

Relato. Los zapatos de Diana.

Basado en hechos reales. Se ha cambiado el nombre por motivos de "seguridad"
Diana caminaba por el pasillo con cara de desesperación, con unos andares muy raros y extravagantes.
- ¡Ay! Ay! ¡Ay! No puedo mas. Como me gustan estos zapatos y tengo que tirarlos. Vamos y me costaron baratos por lo menos...¡Qué disparate! Nada, los tiro a la basura.
- ¿Son nuevos? -dije yo-
- Y tan nuevos, me los compré ayer.
- ¿No te los habrás comprado pequeños?.
- ¡Que va! Es mi número. Me los he puesto hoy por primera vez, los llevo desde esta mañana y ya no los soporto.
- Será porque son de estreno.
- No, no es por eso. Uno lo llevo cómodo, pero el otro, ¡ayyy! El otro me está matando. Tendría que haberme probado los dos en la tienda, solo me probé el que no me hace daño. Pero el par es igualito.
- Pues mira que es raro.
- Y tan raro. Rarísimo, pero malísimo. ¡Qué mareo tengo! Me duele hasta el pensamiento.

Se tiró al sofá con cara de angustia y se descalzó.

- ¿Ves lo que te digo?
- ¡¡Diossss!! ¿Qué te ha pasado en el pie? Parece que te lo ha pisado una apisonadora.

Se me abrieron los ojos como platos. Dije pie, por decir algo de un amasijo de dedos. Aquello no eran dedos. Unos pegados con otros, rojos como madroños, hinchados, llenos de ampollas y rozaduras.
Al despegarse los cinco, uno tras otro, despacito y con mucha dificultad, me pareció oír sus alaridos. -¡Aaaauuuhhhh!-Es mas, me estaban pidiendo auxilio.

- Fíjate. ¡No puedo más! ¡Los tiro! Menudo día me están haciendo pasar. ¡No lo soporto!
- ¡¡Madre del amor hermoso!! Pero, ¿como llevas esto así? ¿A ver el otro pie?

El otro pie parecía estar en buen estado. Los dedos seguían normales, nada de chichones ni bultos sospechosos.

- ¿No ves lo que te digo? ¡Esto es increíble!.
- A ver si te han dado uno un numero mas pequeño que el otro. A mi me pasó en una ocasión.
- ¡Ay!, no sé, ¡por Dios! No estoy para pensar, mira tu.

Agarré el “presunto culpable del delito” y su compañero. Comprobé, midiendo las suelas si coincidían, que ya era difícil, porque con un tacón de mas de quince centímetros de aguja costaba lo suyo la comprobación.
En realidad, los zapatos eran preciosos pero uno de ellos tenía “mala leche” e intentaba dejar coja a su dueña.
Mientras hacía este proceso no podía evitar la mirada hacia ese pie dolorido, imposible de volver a meter en calzado. Además, los dedos me miraban a mi con ojos por uñas y una exclamación de -¡Socorro!- desmesurada.
Hice una exploración exhaustiva por fuera y por dentro. ¿Por dentro?...

- Anda, toma, hija. Ya está, -le dije a Diana- que estaba tendida en el sofá con los ojos cerrados, echa polvo y a punto de darle un infarto.
-¿Ya está? ¡No me lo puedo creer! ¿Qué le has hecho?- Contestó ella incorporándose del sofá -
- Quitar el cartón que lleva dentro.
- ¡Joerrrrrrr!

Esta vez, la caída de Diana al sofá fue impactante, coscorrón en la pared incluido, libre y a conciencia.

Mari Carmen.

Soneto de amistad.

Poca cosa soy pa mandar envite
a quien escribe con el corazón. 
Aunque venido sea del Arcellón,
lo que sí quiero es hacerte un convite.

Invito a Anselmo con toda ilusión
a tocino, pan, habas y morcillas
pero sin envites ni banderillas
que para ello está Pirulero Antón.

Pirulero me busca las cosquillas, 
con lo que ganará un buen pescozón,
mientras a Anselmo ofrezco unas costillas.

Envidiosos de Anselmo y con razón,
al caliche acudirán las cuadrillas
con ánimo de limpiar mi porrón.

En el estrambote decir yo quiero
que ni envites ni riñas sin razón,
que aunque el poeta emule al león,
al amigo da el corazón entero.



ARCELLÓN.

sábado, 25 de febrero de 2012

Rimas de consuelo para un "amigo"

Anselmo no te preocupes,
que el Arcellón no te invite,
todo son paripes
para eludir el envite.

Envite que siempre pierde,
incluso cuando el vino lo alienta
ayuda me pide aunque lo ponga verde
¡para ya! que to es pa la venta.

Venta que pronto hará
si le compra algún incauto
ya que sus caudales dará
mas o menos por un Gato.

Gato que mucho ronronea
sin cazar nada de ratones
solo los mira y piropea
pero se le escapan los dones.

Dones que nunca recibiréis
si este acertijo no conocéis.

Anton Pirulero.

viernes, 24 de febrero de 2012

Un soneto me manda Arcellón.


Un soneto me manda el Arcellón
y no sé si me lo manda como envite;
pues tal vez su intención mejor gravite,
con disimulo, en darme un pescozón.

Es preciso que yo con desazón,
acepte sin reparos el convite;
y mientras sus ideas recapacite,
le ofrezca entero y abierto corazón.

Me alegra que componga de ese modo,
pues me fuerza sin reparo ni doblez
a que ponga y practique el acomodo.

Ya sabes que ante ti soy endeblez,
no rendición, tibieza ni incomodo,
sino solo amistad y amor, ¡pardiez!

ANSELMO

Soneto de felicitaciones


Mando un montón de felicitaciones
al amigo Anselmo buen Becqueriano
al que yo quiero como a mi hermano,
¡es hombre que alegra los corazones!

Mucha envidia le tengo a su gran mano
con la cual escribe al compás del poeta
rimando cuartetas como una saeta,
pero con hondo sentir de lo humano.

Ansel rima sin discriminaciones
y con ello silencia a todo aprendiz
mandándolo a tocarse los cojo...

En sus cuartetas metemos la nariz
aquellos que aún somos cerrajones
intentando llegarle a su bisectriz.

ARCELLÓN.

jueves, 23 de febrero de 2012

El mundo y el gallinero.

En este mundo en forma de gallinero,
las gallinas que suben primero
se cagan en las que están abajo,
pero si suben un pavo de peso ligero,
se va al carajo el mundo y el gallinero.

Enviado por: Anónimo.

Para Anselmo y tres mas.

Si es que... todos son, adorables Angelitos.

Anselmo, Anselmico,
acabas de llegar
y te colocas primerico.

Anselmo, Maricarmen y Navegante,
y si añadimos al Anónimo,
a ver quien ponemos delante.

Poker de Ases daremos
ya que todos suman cuatro
¿y con el resto que haremos?

Antones, Arcellones y Palmeros,
los meteremos en una jaula,
y que sean el menú de los Pokeros.

Tienen gran picacera,
de Artistas se las daban,
antes que Anselmo los despertara. 

De esta te quedaras teniente,
Arcellón a los Almendros cantaras,
pero Anselmo te dió en la frente.

Anton Pirulero o Pirulero Anton
ni Sta. Rita te libra,
eres carne de fogón.

Ante estas celebridades me inclino,
pero aunque sea de telonero,
de esta Pagina no pierdo el tino.

Sino, a donde iba a investigar,
ya tengo localizado al Anselmo,
y al Anonimo a punto de atrapar.

El Tio Sain no descansa,
El Tio del Saco no duerme,
de rimar nunca se cansa,
a nadie suele temerle.

Me voy a llenar la panza,
con la parte que me tocó,
y si algún Pokero me reta
sin empacho, me lo emboco.

El Tío del Saco.

martes, 21 de febrero de 2012

El carnaval en Sucina.




Por fin llegó el carnaval
a Sucina campesina,
y fue cosa principal,
el desfile… y la cocina.

Triunfo de los calicheros,
éxito de desfilantes,
inflá de Antón Piruero,
atracón de otros golfantes.

Arcellón con la moneda,
Palmero con el moneo,
Juan Carlos con lo que queda
de un jamón… ¡el hueso veo!

Que a gustico vi que estabas
tomando el sol en las pistas
con chicha, jamón y habas,
que las brasas ponen listas.

Un sinfín de comensales
se marcharon a Pacheco,
no sé si también Pachales,
a ponerse como un peco.

A las cuatro de la tarde
ya estaba yo en La Vereda.
La batucada está que arde,
nadie en su casa se queda.

Un emperador romano,
Nerón dicen, por más señas,
va levantando la mano,
con el laurel en las greñas.

Lo conoce todo el mundo,
a todo el mundo saluda,
es Mercader el fecundo
pedáneo, no quepa duda.

Su parienta lo retrata
por delante y por detrás,
y su Bey también lo enlata
por alto y bajo al compás.

Muy cerca se ve al Cronista
que asimismo toma notas
y hasta hace de retratista
mientras van pasando “chotas”.

La “Musa de los poetas”,
mi sin igual Mari Carmen,
mira sonriente las tretas
sin “bigotes” que le alarmen.

Todos conversan con ella,
más pese a tanta atención,
la charla no le hace mella
y hace fotos un montón.

¿Qué es lo que tendrá esta dama
que al pasar todos saludan?
Y si alguno no la llama,
no la conoce. ¿Lo dudan?

En la plaza de Arteaga
rematado el pasacalles
se prepara buena paga:
merienda con mil detalles.

Premios a los vencedores,
aplausos a los mejores,
todos recogen loores,
reparten besos y amores.

Allí, sin dar un traspiés,
conversa Antón Pirulero
con un tal Paco Avilés
y cierto Anselmo primero.

Escondido entre la gente
escrudiña el Tío del Saco
y Manolo diligente
le escucha decir un taco.

Momento en el que, oportuno,
Avilés echa un retrato,
para la web do el muy tuno
de flamenco trata un rato.

En el centro está Alvarado
con un saco de cohetes,
de “Gil y pollas” ropado,
y carmín en los mofletes.

Ni una rosca me comí
del convite preparado,
pero bien me divertí
y mejor me lo he pasado.

¡Gracias Pepe Mercader!
eres genio que alucina,
pensando con tu mujer
lo mejor para Sucina.

ANSELMO

Carnaval.




Carnaval, disfraces,
colores vivaces,
alegría perfumada
a ritmo de tambor.
¿Sueños, amor, dolor?
Tras una cara tapada.

En ruta marcada,
melodía encadenada.
Varios pasos me guían
a olvidar amargura,
viendo la hermosura,
que a mis ojos envían.

Mari Carmen.

sábado, 18 de febrero de 2012

Poema I

Un nuevo poeta, ha escrito dos bellos poemas. Respetando sus deseos de anonimato y como no llevan título, me he tomado la libertad de ponerles: Poema I. Poema II.

Solo hace falta un día sin tu presencia
sólo me conformo con el reflejo de tus ojos
sólo un día sin oler tu destello al pasar,
sólo hace falta eso para volverme loco
y buscarte por cualquier esquina
y saber que no voy a encontrarte
y aunque pasen los años
y sigas tan lejos como al principio
TE AMO.
"Una inspiración del susurro que retumba en mi corazón para que no sea escuchado, VA POR TI." 

Anónimo.

Poema II



Tus ojos azulísimos y tu pelo
que recuerdan a un blanquísimo marfil contrastan con
tu preciosa montañita que me llevan al deseo
de ese aliento del alma que por el muero...
Cada movimiento de tu cuerpo
pone en mi, la armonía del universo.

Anónimo.

viernes, 17 de febrero de 2012

El tio del saco.

¡¡Uhhhh!! ¡¡Qué miedooo!! Pinchad en el jamón, tiene truco.



Maricarmen, Santa Rita Rita
que bueno esta el jamón
regao con vino Casa la Ermita.

Arcellón, Santo Ron Ron,
que bueno esta el queso
recien sacado del cajón.

Palmero, Santo Ren Ren,
que buenas estan las morcillas
si quieres catarlas ven.

Anselmo, Santo Rin Rin
como acabas de llegar
espera, por si queda algo al fin.

Pirulero, Santo Run Run
con la corteza del tocino
le doy a mis botas betún.

Por lo tanto, sigo mandando,
si queréis algo de esto
aun os falta un rato andando.

El Tio Sain o el Tio del Saco
para las cuentas es lo mismo
a todos estos yo solo los atraco.

El Tío del Saco.

jueves, 16 de febrero de 2012

Mi almendro


¡Oh almendro mío florido!
Que alegras mi vista y mi alma;
al verte de pétalos vestido,
me llenas de paz y de calma.

A tu vera, almendro, nací,
cerca de ti, me engendraron;
a tu vera, almendro, crecí
junto a los que te cuidaron.

Al ir creciendo, de ti cuidé,
lo fui haciendo con gran amor;
te podé, te aré y te mimé
al igual que el mejor agricultor.

Mis primeros amores te conté,
a tu sombra lloré, enamorado.
Junto a tu tronco me cobijé
de aquel invierno tan helado.

Mis desamores consolaste
con caricias de tu bella flor,
mis penas y mi frío cobijaste
dándome alegrías y calor.

Tu fruto, almendro mío, comí;
tu belleza sin igual, contemplé;
a llorar o a reír, a tu cruz subí;
a tu vera, otra vez me enamoré.

A tu sombra el tiempo pasaba,
viendo tu flor, hice una poesía;
mi corazón más se enamoraba
acariciando tu flor cada día.

Una vez te hablé de mi amada,
me escuchaste y me respondiste
que era la mujer por mi soñada;
¡la que a mi corazón trajiste!

Mi vida sin ti, no sería vida,
contigo quiero siempre vivir;
sin ti, para mí no hay cabida
para otra cosa que no sea morir.

¡Almendro, no nos faltes jamás!
Pues todos te necesitamos,
los enamorados, aún más,
pero todos, todos te amamos.

Que nunca nos falte tu belleza,
anunciante de la primavera;
¡que jamás tengamos la tristeza
de no tenerte a nuestra vera!

Antonio Martínez.

martes, 14 de febrero de 2012

Las desventuras de Anselmo.

A mi parienta le pido,
"Día de San Valentín",
ya que a trabajar no he ido,
que desate el calcetín.

Y me compre algún ungüento
en casa del Boticario
que la resaca al momento
me limpie del calichario.

Ya dos días han pasado
desde que se me ocurrió
participar en el hado
que mi cuerpo fastidió.

Pues no levanto cabeza,
ni otra cosa, ¡con perdón!
Como gusano en la freza
me arrastro por el salón.

Mari Carmen, buena amiga,
tú que hablas con Arcellón,
suplícale que me diga
qué le metió al garrafón.

O si acaso fue el Palmero,
o el tal Pirulero Antón;
pa que nunca mi dinero
malgaste sin son ni ton.

Que en jamás de los jamases
les haré una invitación,
aunque sean los mandamases
de cualquier celebración.

Este penar que ahora "gozo"
no tiene resignación,
veo la comadre en un pozo
sin catar dedicación.

Pensaba la pobrecica
que en este día soñado
se sentiría virgencica
en los brazos de su amado.

Ni sus más suaves caricias,
ni las palabras mimosas,
consiguen unas albricias,
o tan siguiera unas rosas.

Prometo que me las pagan
estos amigos de Baco,
aunque hagan lo que hagan
o los tape el Tío del Saco.

Remato, fuerzas apuro
pa proseguir el relato,
pero tener por seguro
que si los pillo, ¡los mato!

A ver si este carnaval
puedo salir a la calle
y gozo del revivals
con las mozas de buen talle.

Seguro que en La Vereda
me pongo a verlas salir
y como en esto no hay veda,
las sigo hasta sin dormir.

ANSELMO.

domingo, 12 de febrero de 2012

Relato. San Valentín.


Basado en hechos reales.

- Organizate para mañana, tenemos que hacer unas gestiones. Debes venir conmigo-. (Dijo, mi media naranja)

Ese mañana, era catorce de Febrero. Día de San Valentín.
Nos dirigíamos hacia nuestras gestiones, cuándo me dijo:
- Tenemos que pasar por una floristería.
- Ah, si? Y eso? Dije; entre contenta y sorprendida.
- Anacleto me ha dejado el encargo de comprarle un ramo de flores, para regalárselo a su mujer hoy.
- ¡No me digas! Qué detalle hacia su chica.¡Estupendo!.

Después de hacer nuestros menesteres, pasamos por la floristería.

- Morena, bonito ramo de flores has elegido para Anacleto. ¡Es precioso! Espero le guste a su señora, me deja a mi esta responsabilidad y no entiendo mucho de estas cosas.
- Seguro que le encanta.
- Yo, ejem... siento no haberte comprando nada, no he tenido tiempo, ni tampoco me he acordado, la verdad.
- No te preocupes, no hace falta, tranquilo.

Al llegar a San Javier, ya de vuelta, encontramos una buena cola de vehículos en el semáforo, (ahora hay rotonda).
Se nos acerca una chica a altura de la ventanilla del coche, con un ramo de rosas en el brazo.

- Señor, ¿quiere comprar una rosa para su señora? Hoy es un día especial.
- Pues...
-¡Ohhh!. Perdone. ¡Qué ramo mas precioso le ha comprado!.
- Bueno....yo...
- ¡Que bonito! Y vengo a ofrecerle una simple rosa, usted perdone.
- No, no, si no pasa nada. Le compro la rosa.
- ¿De verdad?
- ¡Claro que si!.
- Muchas gracias, muy amable. ¡Vaya marido que tienes! Estarás contenta.
- Por supuesto que sí. Es muy especial, jeje. -Contesté yo-.

.Seguimos nuestro camino. Los dos reímos con la anécdota de la vendedora del semáforo. 
Al llegar a casa puse mi rosa en agua. El ramo fue a su destinatario.

Por la noche, al ir a dormir, bajo el cabecero encontré una pequeña sorpresa. Mi media naranja encontró otra.

Mari Carmen.


miércoles, 8 de febrero de 2012

Qué mal se llevan...

Para vosotros. Gracias por compartir vuestras aventuras.

El bueno del Arcellón
y su acompañante Pirulero.
Se mosquean mogollón,
si uno adelanta al primero.

¿Quien de ellos se puso el traje
para vestirse de novio?.
¿Quién sería y de qué linaje
la que llegó al matrimonio?.

No sé cuales se han casado,
si la Arcellona con el Antón
y el Palmero iba a su lado,
con las arras en un montón.

¿O, se casó la Pirulera
con el amigo Palmero,
por llegar la primera
y retrasarse El Pirulero?.

También me hago un lío
con sus viajes de placer,
todo lo “comío” y “bebío”
por Norte, Sur.... A saber.

¿Quién conducía el 600?
¿Era Seat Mirafriori?
¿Cuántos en los asientos
y cuál estaba en “priori”?

Mirad, me falta una pizca,
para volverme majareta.
Me estoy quedando bizca,
de leer cada historieta.

Verdadero y cierto es,
mas de uno, igual pensará.
Gracias a seis, cuatro, o tres,
el humor. Continuará...

Mari Carmen.



El verdadero Pirulero.


Solo en una cosa coinciden el Palmero y Arcellón. Tienen los dos una habilidad para mentir y ponerse al sol que mas calienta, que para si quisieran muchos y munchas. En lo demas son totalmente distintos, si Arcellon a su vintitantos, andaba todavía en pañales, El Palmero venía de vuelta. Si, de vuelta y mas de media.
Como antes dije, miente en todo lo del Viaje de Novios, ni fue en Diciembre, ni fuimos a Andalucía, digo fuimos, porque así fue.
Los viajeros fuimos los siguientes: El Palmero, su cándida Sra. y un servidor. Me invito no porque le hiciera falta, para enseñarle el camino o asesorarlo en algo, pues como muy bien me demostró, y yo bien sabía, este no necesita a nadie, se las compone muy bien, pero muy requetebien el solito.
Fijense lo que me propuso para irme con ellos al viaje. - Antón -te vas a venir con nosotros, porque este verano el tío que venía comprando lana, no ha aparecido por aqui y los ganaderos no han podido vender ni un kilo, así, que tú te quedas en en Barcelona viendo fábricas de tejidos, les ofreces lana y acuerdas el precio algo mas bajo del que ellos te digan, así, a la vuelta con los tratos hechos compramos la lana y negocio redondo y mientras yo me voy con mi sra. al Valle de Aran a casa del Coronel del Cuartel donde hice la mili, uña y carne mía (otra mentira).
Avisado como estaba y sabiendo lo rácano que era, consentí en irme con la condición que yo sería el depositario del dinero necesario para el viaje de ida y por supuesto de vuelta, pues con este sujeto hay
que llevarlo todo muy bien amarrado. Es mas dificil sacarle un € que aflojar un tornillo sin cabeza.
Bueno, esto fue en Septiembre, por aquello que decían "El que se casa en Verano se casa dos veces", por eso Arcellón se caso en Diciembre, no estaba al tanto de esto, pero el Palmero se las sabe y sabía todas.
La primera parada fue en Guardamar
a la hora del almuerzo y me dice - no metete pal pueblo que conozco un restaurante de estos de categoría-
de categoría pense yo - el rácano este - sera por la novia. ¡Joer! el camarero to tieso pero parlando en "valensia" el Palmero mas tieso todavía le hecha un discurso también en "valensia". A los diez minutos empienzan a traernos pijaditas de estas que hay en los restaurantes caros, pero que estan muy buenas, despues café, copas, puros todavia se podia fumar en estos sitios y la cuenta "DIEZ PESETAS" (En los años 70 valía mas un café) ¡Diez ptas! dice el Palmero todo arturufao ¡Diez ptas! -Dame que este se van enterar- se va pa la Caja con la papeleta y deseguida vuelve con el Cajero, que era el dueño del Restaurante que con mucha amabilidad y en perfecto castellano el hombre se excuso ante nosotros: Señores, las diez ptas son simbólicas y Udes. lo saben, solo les cobro un café, porque aqui en esta casa mas o menos todo el mundo paga, incluso en este caso que aparte de sentirnos orgullosos con la visita del Sr. Roig y la compaña nos quedamos tambien muy agradecidos, pueden Udes. venir por aquí cuando quieran y les plazca.
¡A sus pies!
Ya en la calle ¿Palmero, quien es el tal Sr. Roig?, yo - tu- si, y ademas Inspector de Sanidad. ¡Vamonos corriendo! ¡Tranquilo! responde el Palmero, mira que puesto de helaos tenemos hay delante.

To be continue - (Esto si Uds. quieren continuara)

Un saludo de Anton Pirulero el verdadero.

martes, 7 de febrero de 2012

Luna de miel. El Palmero.


Soy el Palmero y, ante la petición del amigo Pirulero, paso a narrar lo acontecido en mi estupenda Luna de Miel:
 Me uní en matrimonio con La Palmera una fría tarde de Diciembre de no sé qué año. Aquella misma tarde, a bordo de mi Seat 600 y, por supuesto, los dos solicos partimos rumbo al Sur. Nosotros queríamos disfrutar de nuestra intimidad, no como otros que todo el mundo conoce y que son El Pirulero y Arcellón, los cuáles no dudan en contar sus obscenidades. Como todo el mundo sabrá, por aquellos entonces, todos íbamos al matrimonio sin desprecintar, por lo que, yo iba que no tenía baraje. Aguanté hasta Tabernas, allí detuve mi 600 y, en un Hostal, con mucho cuidado pa no lisiarla, comencipié mi faena con La Palmera. -¿Por qué llevas tanto cuidado?- me preguntó.
-Porque la primera vez tiene que ser así, para no hacerte daño- Le respondí yo.
-No te preocupes, lo he hecho varias veces con El Pirulero y no m`ha pasao náaa- Me dice la muy...
-Pero cómo? Con mi mejor amigo, no me lo puedo creer!!!- Añadí yo.
-En Tierras Blancas siempre se hace así para evitar heridas- Me argumentó ella.
-Aaah, bueno, siendo como dices...- Le respondí conformándome.

Al día siguiente pasamos por donde filmaban las pelis de vaqueros, estaban grabando “El bueno, El Feo y El Malo. Pensé, qué bien lo haríamos yo de bueno, El Pirulero de feo y El Arcellón de malo!!!

Nos adentramos más en la tierra del Sur, yo iba en busca de lo mío, o sea, de las palmas, el vino, etc. Una tarde me dicen en una tasca, -si no quiere usted más vino, puede pedir manzanilla-; así lo hice y, no veas la que cogí.... hip, hiiiiiiiip.

Al día siguiente, mi Palmera me dice: -vé a una botica y compra fundas de esas para "hacer el amor"-
-Pero cómo, si eso es pecado?- Le pregunté; a lo cuál , ella me respondió:
-Es mejor para mí porque tú, con dos meneos, t`espachas y yo, na de náaa-
Sin estar muy convencido, me fui a la primera botica que vi, me recogí “el encargo” y, antes de ir al Hotel, me lo probé. Observé que no me servían, que eran muy pequeños por lo que, volví a la botica a pedir unos de la talla XXXL. La boticaria, con buenas palabras, me dijo que me fuera rápidamente, o llamaba a la policía. Muy desanimado, me fui al Hotel y le conté a mi Palmera lo ocurrido. Ella, carcajeándose, me preguntó -Pero, dónde te lo has puesto?- A lo que yo contesté:
-¿Dónde me lo voy a poner? En el brazo!!!- A lo que ella respondió:
-SOANIMAL, que ahí no es, te lo tienes que poner en “la pata central”!!!-
-Jooóh, entonces tendré que comprarme otros más pequeños-...

Lo que aconteció después ya lo contaré en otra ocasión, si me dejan los cansinos Arcellón y Pirulero.

EL PALMERO.

lunes, 6 de febrero de 2012

Relato. "Mis tres bolsos".



Hay quién tiene un bolso para cada ocasión. Yo tengo dos fijos, mas el eventual.
Estos fijos, desde tiempos remotos hasta la fecha son los mejores que me han “regalado”.
Se adaptan a todas las estaciones del año, con frío, calor, viento, es igual. Mis “bolsos” siempre están dispuestos para salir colgados de mi brazo.

En mis tiempos de soltera, no dejaban a las parejas salir sin “bolso.” De las pocas veces que salíamos siempre íbamos cargados con alguno de ellos, o los dos. Como norma, en mi caso, el nº 1. Ha sido y es, el mas duro y resistente que tengo para cualquier evento.
Claro, después de 9 años de noviazgo con tanta “mochila” a cuestas... a ver como les dices que ya no necesitas mas “paquetes” para viajar.
¡Ni de coña!

Después de casados, con los niños pequeños, en mas de una ocasión intentamos dejar un rato a los niños con alguno de los “bolsos”, pero sobre todo el nº1 no había manera de dejarlo en el armario. Al final... terminamos saliendo con niños y “bolso”.
El nº 2 era mas comprensible (a pesar de las ganas) y sí. Se quedaba con los peques, nos dejaba a la pareja un poco de soltura de vez en cuando.
Ahora, el 2, se me ha vuelto sibarita. No se cuelga para duelos, entierros, ni nada de eso. Dice que se le estropea mucho la piel. Pero, si lo llevas al baile flamenco, es como si le echaras de repente betún del bueno, su piel rejuvenece de forma sorprendente.

Mi bolso nº 1 dice que está muy joven por dentro. Puede que sea verdad, -por ahí no lo he abierto-, pero, por fuera... ¡Ay madre!. Por fuera lo único que tiene sano son las asas para colgarse.
Éste, de vez en cuando se lleva consigo al nº 3 (hermano del 1) que aún no había aparecido en escena.
Es el mas grande de todos y le saco menos, pero igualmente me acompaña a casi todos los eventos familiares.
Lo peor de estos bolsos son los “complementos”. Dos de ellos llevan muletas incorporadas, y el otro un gayado.
Por la edad de las pieles, deberían ser dos gayados y una muleta, pero hay uno de ellos que se resiste al gayado, dice que eso es de viejos y prefiere ir con muleta, a ver si confunde a las miradas y piensan que tiene un tobillo roto. -Sí, sí. Está la gente que se cree eso. Y ¿el cuarteado de la piel? ¿Qué?

La última vez que me llevé a mis “tres bolsos y complementos” (por cierto, ninguno me hacía juego ese día con mis zapatos), íbamos a una comida. Tarde, como siempre y el conductor un poco nervioso.
La “maleta” mas grande ocupaba el asiento delantero del coche y los otros “dos macutos” en los asientos traseros al lado de las puertas, por consiguiente yo en medio.
Eso que dicen que caben tres atrás, es un tópico. ¡Caben dos bien sentados y uno bien jodido! en el montículo central. Pues ahí, iba yo.
Al tomar las curvas siempre tenía un “macuto” encima, tanto si era a derecha o izquierda, con sus correspondientes “complementos”.
No sé cuántos golpes me dieron los dichosos “complementos”. Por unos momentos pensé que estaba metida en una reyerta. Me llovían muletas y gayados por todas partes. Era como si tuvieran vida propia y supieran bien donde atizarme.

Llegamos al restaurante. Mas que ganas de comer, lo que tenia yo eran ganas de tomarme una aspirina e irme a dormir la paliza.
Nos bajamos del coche, (ese día se me olvidó llevarme la grúa, desde entonces, no salgo sin ella), porque bajar tanto “paquete” del automóvil también es una odisea.
Ahora, eso sí, mis “tres bolsos y sus complementos”, estaban mas alegres que unas pascuas, llegaron relucientes y esplendorosos.
No puedo decir lo mismo de mi persona, que terminé del viaje como “un águila estrozá”.

En fin... tantos años llevando estos “bolsos” colgados del brazo que al final les he tomado cariño y no quisiera desprenderme de ninguno de ellos.

Mari Carmen.

domingo, 5 de febrero de 2012

El viaje de novios.



Escrito por Arcellón y Antón Pirulero.

Arcellón.

En mi viaje de novios, no tuve más remedio que llevarme al Pirulero con su Pirulera; los probetiquios como no tenían un duro partío, no podían hacer un viaje por su cuenta.

El 25 de Diciembre de no recuerdo qué año, partimos los cuatro en mi Seat 131 Supermirafiory D que yo había comprado hacía poco más de un año. Partimos hacia la tierra de Rajoy, antes conocida como la tierra de Don Manuel.

Salimos de madrugá, sabíamos que el viaje era largo y, no queríamos se nos hiciera muy de noche antes de llegar a nuestro destino. Ya bien metidos en La Mancha, al Pirulero le dio mucha hambre por lo que, tuvimos que parar a almorzar. Entramos en una venta donde vimos que había camiones, señal inequívoca de buena calidad. Entramos, toda la barra llena de tapas que no habíamos visto en nuestra vida por lo que, optamos por pedir diez o doce montaditos de lomo para los cuatro. -¿Vienen más?- Nos pregunta el camarero. -Nooo, es que tenemos hambre- Le contesta El Pirulero.
Total, pasados unos minutos, el camarero asomó con doce bocatas de lomo de más de un palmo cada uno, sólo nos pudimos comer uno por persona, el resto, nos lo llevamos en una bolsa para cuando nos volviera a dar hambre.

Apenas entramos en Galicia, anochece y comienza a lloviznar, con frío inmenso, con lo que, Al Pirulero le entró la cagalera por si el vehículo derrapaba y teníamos un accidente. Paramos en el primer hotel que vimos para quedarnos a pasar la noche. Para nuestra desgracia, sólo había una habitación libre, eso sí, era grande, con una cama de matrimonio y otra pequeñita. El señor que nos atendió, muy amablemente, nos dijo que podía poner otra camita pequeña y así poder quedarnos los cuatro en la misma habitación. Cuando La Pirulera comenzó a desprenderse de su abrigo, El Pirulero se puso hecho un basilisco y dando volteretas se abalanzó sobre ella y, CATACRACCC!!! Las dos camitas que, previamente habían juntado, se separaron y Piruleros al suelo!!! Menudo cabreo cogió ella, toda la semana que estuvimos en el viaje lo tuvo “a régimen”, o dicho de otra forma, “no se comió un torrao”.



Antón Pirulero.

Como to el mundo sabe o se imagina conociendo al Arcellón, el viaje de bodas no fue así ni por aproximación. Solo dice una verdad, que yo y solamente yo, y la santa de su Señora (con mayúscula) le acompañamos en tal expedición.
Resulta que este buen hombre el recorrido mas grande que había hecho hasta aquel momento era: el Puerto de la Cadena, Murcia, vuelta por el Garruchal, Sucina, La Tercia para ver a sus primos y Tierras Blancas. Ni un palmo mas ni menos.
-Pirulero-, que le he prometio a mi novia viaje de bodas a Galicia - muy bien - le contesto, eso hacen los hombres por hay se empieza, pero no olvides estas reglas que te voy a dar pal buen funcionamiento del matrimonio. Para tener contenta a tu Señora debes hacer lo siguiente: 1º. Bien comia, 2º. Bien Vestia, 3º. Bien Pasea, 4º. Bien Baila, 5º. Tarjetas de Credito a tuti ple y 6º. y ultima Bien....tu ya sabes... ¿Que yo se que? Si, hombre pos eso, eeeeeeeesooo, si lo que hacen los periquitos. AAH. ya, ¡Comer alpiste!. Muy bien, Si Señor, comer alpiste.
Como podreis comprender con estos antecedentes, este hombre no estaba preparado ni para lo que hasta los bichicos mas pequeños hacen, sin que nadie se lo enseñe. Así, que ya me tienen Udes. de viaje para Galicia, ¡Eso sí! con tos los gastos pagaos y subió en el coche alante, como a mi gusta, igual que si fuera una suegra. (¡Coño! no se ahora pero antes toas se mareaban atrás). Con lo que siguió después hay para escribir un libro y bien gordo. Udes me van a disculpar, son cosas que por respeto a su Santa Sra. y a la categoría de un servidor, ¡jamas! saldrán de mi boca y menos de mi gran pluma.

Un fuerte abrazo de Anton Pirulero.

jueves, 2 de febrero de 2012

Relato. Mala es la ignorancia.

Basado en hechos reales. El nombre del último personaje es ficticio.

¡Como han cambiado los tiempos!. ¿Somos mas modernos, o mas gili......?.
Ahora; las barras de pan de toda la vida, son “baguettes”, los bocatas, “sándwiches”, bollos “croissant”, etc.
¡Ufff.! ¡Qué desastre!
Hace algunos años no sabíamos nada de esto. Hay que ver. Mala es la ignorancia.

En mi viaje de novios (hace bastantes años), iba yo “repipuesta” con mi vestido de tornaboda. Ese que decían: - Para el día después de la boda -.
Subimos al tren, en la estación de Riquelme, con dirección a Madrid. Allí nos esperaban unos parientes lejanos de mi recién marido, los cuales nos acogieron extraordinariamente. Tengo muy buenos recuerdos de ellos.
Un viaje placentero. Se podían abrir las ventanillas de los vagones y tomar aire fresco.
No me di cuenta. Lo que tomé bien fue la carbonilla que tiraba la locomotora. Llegué a casa de estos familiares mas negra que el hollín, hasta el vestido de tornaboda que era de color crema se quedó en chocolate.
Pues bien; en el cómodo banco de madera donde íbamos sentados, mi reciente marido ya no sabía como poner las posaderas. Pensó, ir a la cantina a comprar cualquier cosa de comer.
Por cortesía, preguntó a dos señoras que nos acompañaban en el viaje:
- ¿Desean ustedes algo?
- ¡Oh! ¡Si!, Muchas gracias, muy amable. Dos sándwiches de queso. - Contestaron ellas -
- ¿Dos, qué??
- Sándwiches.
Noté la cara perpleja de mi marido, pero tampoco sabía yo que coño era un sándwich.
A saber qué pediría en la cantina. Estaba ansiosa por ver que traía a las buenas señoras.
Cuándo me fijé en el encargo...Eran dos rebanadas de pan con una loncha de queso en medio.
¡Válgame!

Por mi trabajo, estuve haciendo un curso en Salamanca, durante una semana.
Una noche, dos colegas y yo decidimos tomarnos un café en la cafetería del hotel donde nos hospedamos, antes de irnos a dormir.
Mis compañeras pidieron un café con leche, cada una.
- Y usted señora. ¿Que quiere tomar?- pregunta el camarero, - dirigiéndose a mi -.
- Pues, un cortado de leche natural.
- ¿Un cortado? Y ¿cómo lo corto?
- Jaja. Bueno, mire, el cortado, es un café con un poco de leche.
- Vale, ¿caliente?
- Sí, caliente, pero natural.
- ¿Natural?
- Si, natural y bien calentito
- ¿Lo quiere natural y caliente?
- ¡Exacto! lo quiero natural y muyyyy caliente.
- ¡Señoraaa! No me vuelva usted locooo. ¿Natural o caliente?
- Ah. Quiero decir, que no le ponga leche condensada, sino natural.
- ¿Leche condensada? Aquí no existe eso.
- Usted perdone, no lo sabía.
La anécdota quedó en risas compartidas entre nosotras tres y el camarero.
Allí aprendí que la leche condensada está poco mas allá de mi pueblo.

Peor le pasó a Eustaquia cuándo eramos las dos jovencitas y nos fuimos de compras al Corte Ingles. 
Pidió en la cafetería un café con leche y un cangrejo.
Nos destornillamos de risa las veces que recordamos aquello.
Aún estoy viendo la cara de estupefacción del chico.
- ¿Seguro? ¿quieres un café con leche, acompañado de un cangrejo??
- Si, me apetece.
- ¿Un cangrejo?
- Claro. De esos que tienes ahí en la bandeja.
- Estos, son croissant.
- ¿Cro...qué?
- Croissant
- ¡Ave María Purísima!


Mari Carmen