Sobre tu cuerpo mi cabeza reposa
mis oídos escuchan tus impulsos de vida
notas musicales que pacen en mi interior.
Tus senos topan con mis ojos
formando montañas de valles blancos
donde mi mirada intenta alcanzar la cúspide
fin tenaz de mi lengua codiciada
que sueña con acabar su meta.
Mi aliento suspira mojando tu piel de óleo
suave como el algodón
dulce como la miel de tus labios
relajando mis caprichosos sentidos
que se pierden sin cesar en el espacio de tu cuerpo
buscando el monte donde el rubor se pierde sin oír sus ruegos
donde cada segundo que recorro con mis manos
se abrevian los instantes sin miramientos
esperando su nuevo turno de amor,
espacio deseado en cada momento donde mi mente divaga
creando un mundo de ternura
universo del deseo que yace en mi tez.
Mi cabeza reposa sobre su cuerpo
viajando a un mundo de oníricas formas
camino que recorro sin parada
calmando mi sed con el licor de su cariño
fuente que sacian mi manos deseosas de tenerte entre ellas.
Santiago Medina.