miércoles, 28 de septiembre de 2022

28 Septiembre

 

28 Septiembre

LA FRUTA DE LUZ

Amor de mis días azules,vida,

tan pletórica en hilvanada aurora

al desplegar hoy tu brillante ahora

que,alegre,a gozar mis ratos convida.


La luz otoñal viene y convalida

cuantas sombras negruzcas atesora

mi caminar que tantísimo implora

serenas mañanas de amanecida.


Aquí sigo bajo un cielo muy abierto

esperando tu luz esperanzada

para despejar ya mi desconcierto


y convertir ahora en senda amada

mis pesadas pisadas por desierto

al necesitar tu luz afrutada.

Miguel Checa

martes, 27 de septiembre de 2022

27 Septiembre

 

27 Septiembre

ESPERANDO

Esperando pasas toda una vida,

nunca llegas a tu meta cumplida.

¡Por fin llega el día, gran ilusión!,

hacer esta primera Comunión.

Gustosa... esperando.

Y siendo pobre, luchando, has buscado

vivir feliz ansiando lo esperado.

Alegría al acercarse la boda,

esa viveza e inquietud que incomoda.

Que pase... esperando.

Después viene tu primer embarazo,

¡que ganas tengo de darle un abrazo!

A ver cuando empieza a andar el niño,

creciendo rodeado de cariño.

Ansiosa... esperando.

Se hace mayor y también se hace padre,

y si es hija se hizo una gran madre.

Inmensa felicidad dan los nietos,

sanos, graciosos, alegres, inquietos.

Estás... esperando.

Te mueves con ahínco trabajando,

a Dios por la salud le vas rogando,

que llegue tu ansiada jubilación,

te la has ganado a pulso con tesón.

Sigues... esperando.

¡Y ahora a disfrutar la nueva vida!

Estás mayor, cansada y dolorida.

Lo que antes a ti tanto te gustaba

con tus dolores la tristeza agrava.

¿Qué vas esperando...?

¿Por qué no has vivido más el presente,

pensando en mañana constantemente?

Lo más maravilloso que tenemos,

con nuestro pensamiento lo perdemos.

Es así... esperando.

Te ves en tu mejor sillón sentada,

anciana, frágil y desmemoriada,

has logrado germinar tu simiente,

ya solo esperas una buena muerte.

Al Cielo... esperando.


Mari Carmen.

 

lunes, 26 de septiembre de 2022

26 Septiembre

 

26 Septiembre

MI NEURONA

Esta neurona dormida

no me deja pensar claro

y de dar vueltas no paro

a esa loca consentida.


Tengo que tomar medida,

ver si tiene compañera

y así, o de alguna manera

encontrarle una salida,


porque la muy puñetera

se cansó de trabajar,

y ahora viene a dejar

ya vacía mi sesera.


Pues nada, ¡no hay más que hablar!

La muy terca no se asoma,

mi perezosa neurona,

no se quiere despertar.

Mari Carmen

domingo, 25 de septiembre de 2022

25 Septiembre

 

25 Septiembre

ME DAS UNA DE CAL Y OTRA DE ARENA

No sé el porqué de amarte, ni tampoco

por qué te sigo siempre a todas partes,

aun sabiendo que tienes malas artes

y con ellas me vuelves harto loco.


Tú sabes, como yo, que eres el foco

al que acudo a beber la luz que impartes

y no puedo evitar que me descartes

del cielo en el que a veces casi toco.


Me das una de cal y otra de arena

y pienso que será porque imaginas

que así me tienes siempre a ti amarrado,


lo que es verdad, pues eres la condena

de la cual no me libro tan aínas,

como ya tantas veces he intentado.

Cristino Vidal


sábado, 24 de septiembre de 2022

24 Septiembre

 

24 Septiembre

¡ QUIÉN SUPIERA ESCRIBIR!

—Escribidme una carta, señor Cura.
—Ya sé para quién es.
—¿Sabéis quién es, porque una noche oscura
Nos visteis juntos? —Pues.

—Perdonad; mas . . . —No extraño ese tropiezo.
La noche . . . la ocasión . . .
Dadme pluma y papel. Gracias. Empiezo:
Mi querido Ramón:

—¿Querido? . . . Pero, en fin, ya lo habéis puesto . . .
—Si no queréis . . . —¡Sí, sí!
—¡Qué triste estoy!  ¿No es eso? —Por supuesto
—¡Qué triste estoy sin ti!

Una congoja, al empezar, me viene . . .
—¿Cómo sabéis mi mal?
—Para un viejo, una niña siempre tiene
el pecho de cristal.

¿Qué es sin ti el mundo? Un valle de amargura.
¿Y contigo? Un edén.
—Haced la letra clara, señor Cura;
Que lo entienda eso bien.

—El beso aquel que de marchar a punto
te di . . .  —¿Cómo sabéis? . . .
—Cuando se va y se viene y se está junto
siempre . . . nos os afrentéis . . .

Y si volver tu afecto no procura
tanto me harás sufrir . . .
—¿Sufrir y nada más? No, señor Cura,
¡Que me voy a morir!

—¿Morir? ¿Sabéis que es ofender al cielo? . . .
—Pues, sí, señor, ¡morir!
—Yo no pongo morir. —¡Qué hombre de hielo!
¡Quién supiera escribir!

II

¡Señor Rector, señor Rector! en vano
me queréis complacer,
Si no encarnan los signos de la mano
todo el ser de mi ser.

Escribidle, por Dios, que el alma mía
ya en mí no quiere estar;
Que la pena no me ahoga cada día.
Porque puedo llorar.

Que mis labios, las rosas de su aliento,
no se saben abrir;
Que olvidan de la risa el movimiento
a fuerza de sentir.

Que mis ojos, que él tiene por tan bellos,
cargados con mi afán,
como no tienen quien se mire en ellos,
cerrados siempre están.

Que es, de cuantos tormentos he sufrido,
la ausencia el más atroz;
Que es un perpetuo sueño de mi oído
el eco de su voz . . .

Que siendo por su causa, el alma mía
¡Goza tanto en sufrir! . . .
Dios mío ¡cuántas cosas le diría
si supiera escribir! . . .

III

Epílogo

—Pues señor, ¡bravo amor! Copio y concluyo:
A don Ramón . . .  En fin,
que es inútil saber para esto arguyo
ni el griego ni el latín.

Ramón de Campoamor (1817-1901) poeta español del realismo literario.

viernes, 23 de septiembre de 2022

23 Septiembre

 

23 Septiembre

 Este poema fue publicado en agosto del 2021 pero es tan bonito que merece la pena repetir la entrada.

ENTRADA A LA ALCAZABA

Abierta está la puerta de los sueños

Al traspasar la entrada del recinto;

Imágenes de un ya pasado extinto

Engarzadas de emires y de ensueños.


El faro lanza destellos pequeños;

Entre aromas de mirtos y jacintos,

La tarde es de color de vino tinto

De fantasmagoría mil empeños.


El ambiente propicio es al poeta

Para forjar la noche Mil y Dos

Entre la exquisitez de la Alcazaba;


Mientras que las huríes del profeta,

-humilde servidor de Alá, su dios-

Su danza voluptuosa entrelazaba.

Cándido T. Lorite

 

jueves, 22 de septiembre de 2022

22 Septiembre

 

22 Septiembre

LA MIRADA SERRANA

Cautivo por tu mirada

de albahaca en día claro,

me pregunto con descaro:

¿por qué tu gracia brocada

de tela tan bien hilada

enamora a mi alma noble

con tanta luz y redoble

al acudir de mañana?

Mujer de sangre serrana

con quien bailo un pasodoble.


Miguel Checa