10
Junio
Este
escrito va a ser largo, pero, os recomiendo que lo leáis hasta el
final. Creo que es importante, sobre todo para mi querido pueblo.
Sucina.
Hoy
hablaré de música. En Sucina (que yo sepa) solo existe dos
grupos. “La Coral del coro de la Iglesia” y y el grupo pop
“Cantos del Corazón”
El
31 de mayo “Cantos del corazón” Hizo
concierto, con un numeroso y maravilloso público que nos animó
constantemente. (Ya lo agradecí en una entrada anterior).
Pero...“siempre hay un garbanzo negro en un cocido”
y por eso no se deja de comer. Se quita y punto.
Nadie,
imagina el trabajazo (hablando en murciano) que hace este grupo. Sin
saber nada de música, sólo de oído, por devoción, afición a la
música, y sin saber leer una “pelotica” de un pentagrama.
Los
oyentes “garbanzos” que se dignan en decir:
“otras veces lo habéis hecho mejor. Habéis tenido fallos.
Necesitáis más ensayos...etc, etc,”
Yo
les aconsejaría que se unieran a nosotros. Trabajaran al mismo
compás nuestro y con los mismos medios. Tal vez si ellos aportan su
“sabiduría” también mejoraríamos nosotros, y yo estaría muy
agradecida. Nuestro humilde grupo sólo cuenta con voces, guitarras y
percusión. Nada de violines, bandurrias, laúdes, etc, que me
encantaría que estuvieran, pero, no lo consigo.
En
cuanto a “La coral del coro parroquial” He de decir que yo
estuve 16 años en ella, hasta que me cansé. Algunos de mis
compañeros siguieron valientemente sin perder un día. Cosa que es
de agradecer. ¿De verdad se lo agradecemos?
Antes
de existir esta coral, cuando llegaban fechas de Comuniones,
Confirmaciones, día de la Patrona, etc, etc, los interesados en
que hubiese música en dichos actos, se tenían que gastar un pastón,
en contratar una coral para ese día. Esto se ahorran. El coro de
Sucina, lo hace por vocación y sin cobrar un duro. (Espero que
al menos les den las gracias)
Quiero
decir con esto, que...
¡Es
lo que tenemos sobre música!, y queremos conservarlo, para que
no se pierda. Si tanto en uno, como en el otro, nos cansamos...¡Se
pierde todo!, porque nosotros somos mayores y los jóvenes no se
unen.
Así,
que, oyentes de :“garbancicos negros”, dejarlos
para que coman los pajaritos, o bien os unís a
nosotros, y conseguid que salga perfecto.
Mari
Carmen
P.D.
Cuando
el corazón has dado,
en
tu lucha permanente...
a
caballo regalado,
no
le mires más el diente.