17
Septiembre
A
veces la realidad supera a la ficción. La historia que lleva este poema de
nuestra amiga y colaboradora Chelo Álvarez nos deja sin
aliento.
Eran
las dos casi gemelas, siempre juntas a todos lados. Su hermana estaba
enferma del corazón. Su cuñado era su ángel guardián que la
cuidaba con todo el cariño. Un día accidentalmente preparándole el
desayuno, cayo de espaldas y se rompió la vértebra cervical. En los
mejores hospitales de toda España no han podido hacer nada por
salvar la vida a su cuñado y murió. El corazón de su hermana no
pudo resistir tanto dolor. A los dos meses, ha fallecido ella. Hasta
la perrita del matrimonio ha muerto de tristeza.
Nos
unimos a tu dolor Chelo que bien lo has demostrado en este
precioso y emotivo poema. Mucha fuerza y ánimo para soportarlo. Un
abrazo muy grande.
TU
VIAJE HACIA EL AMOR
(Para
mi hermana querida y esposo)
Nacimos
casi dándonos la mano,
mi
hermana, mi mitad, mi compañera,
la
vida nos unió de tal manera
que
fue tu corazón lo más cercano.
Te
busco en el silencio de mi vida,
mi
amiga más leal, mi confidente;
yo
tan solo soy agua, tú la fuente,
brotando
en la estación bella y florida.
Y
te busco en la tarde soleada,
en
el bello crepúsculo encendido,
en
el ave que canta y en su nido,
en
el sol, en el frío, en la nevada.
Ya
no escucho tu voz suave, melosa,
ni
me dices «¿qué tal?» cada mañana;
mi
consejera fiel, mi buena hermana,
has
volado como una mariposa.
Emprendiste
tu vuelo hacia la gloria,
buscando
la dulzura de la miel;
y
encontraste a tu esposo junto a Él,
para
seguir viviendo vuestra historia.
Aférrate
con fuerza a su figura,
sigue
siempre la huella del amor,
que
lleva hasta la gloria del Señor
y
de su Madre amada, Virgen pura.
Aunque
mi alma hoy llore tu partida
y
tenga el corazón hecho jirones,
rezaré
mis fervientes oraciones
porque
goces del cielo sin medida.
Chelo
Álvarez