17
Mayo
Estimados
amigos: hoy comparto con vosotros mi texto de este mes en “Club
escritura creativa Aike”. Biblioteca de San Javier. El reto
consistía en hacer un escrito de menos de 500 palabras sobre
lo que se puede ver (escondido o escondida), a través de una ventana.
Quiero resaltar con mayúsculas que no está inspirado en ninguna de
mis vecinas, pues son todas MARAVILLOSAS.
SILENCIO
¡Y
Válgame san válgame!
Mi
vecina la lechuza,
se
pasa el día mirando
a
través de la ventana,
y
no se le escapa nadie
de
noche ni de mañana,
se
acomoda en su sillón
tras
la persiana bajada
le
deja los agujeros
abiertos
para su cara,
y
con las gafas de aumento
más
ese vaho que suelta...
puede
que en algún momento
se
me quede medio tuerta,
y,
ella, dale que dale,
mirar
sin abrir la puerta.
El
otro día el cocido
no
se libró de la quema,
los
garbanzos perdigones
y
la carne hecha una pena,
dice
que se comió un huevo
frito,
la clara y la yema,
porque
el guiso era carbón,
y
de humo, la calle llena,
que
ella se había marchado
y
que no le pilló en casa,
la
excusa tonta de siempre,
mas
a mi no me la pega,
yo
sé que estaba mirando
por
detrás de la persiana,
porque
pasé caminando
y
me paré allí embobada
al
ver un ojo brillante
en
agujero asomaba
y
un resuello silencioso
que
en la nuca me pegaba
¡Madre
mía, y qué susto!
que
me pegó la jodía,
mas
si esconderse es su gusto,
allá
ella, con su manía.
Mari
Carmen Olmos