9 Septiembre
De
su libro CONTICINIO. Hoy ponemos este poema de nuestro
paisano. Escritor, poeta y político Antonio Cánovas Pinto.
XIX
El
recogedor de sombras
apareció
en la tiniebla.
No
sé dónde quiere estar
y
no sé ni a quién se acerca.
Este
tipo algo siniestro
nunca
te querrá despierta,
porque
no tiene otro mundo
que
tus sueños y su espera.
Al
olvidar nunca aprendió,
porque
nunca tuvo escuela
ni
maestros bondadosos.
El
pobre vagó en la pena...
¡Ay,
recogedor de sombras!
Dime
si eres tú la piedra
que
los castillos construye
con
la herida y con la brecha.
No
tiene patria ni pueblo.
Tampoco
tiene banderas.
Solo
vive y llora y muere
en
el recuerdo que queda.
¡El
recogedor de sombras
ha
perdido la cabeza!
Pero
que nadie le juzgue:
cada
cual lucha su guerra.
Cuando
le llega la noche
y
en la noche te recuerda,
solo
peca por creer
que
un día pudo ser tela;
una
tela viva y cómoda,
de
tacto suave y nueva.
No
le juzguen al espectro,
porque,
como todos, sueña.
Este
espectro de la luz
viene
de la historia negra,
porque
viene de sí mismo
y
se va mientras te piensa.
Antonio
Cánovas Pinto