15 Febrero
NUESTRO
BANCO DE MADERA
Hacia
tiempo
que
no pasaba por el parque,
donde
a diario paseamos,
¡compañera!
Pero
hoy nostálgico me atreví
a
hacerlo,
¿recuerdas
el banco de madera
blanco?
donde nos sentamos
a
hablar de nuestras cosas,
a
reír y a leer poemas,
allí
estaba igual que siempre,
como
si no hubieran pasado
los
años, esperándonos, tal vez,
me
pareció imaginar,
que
algo decepcionado
de
nuestra larga ausencia,
pero
me dio mucha tristeza,
como
ahora nadie lo cuida,
las
hierbas
se
han apoderado de él
y
ha pasado a formar parte
de
la madre naturaleza,
le
han crecido unas margaritas
amarillas,
salvajes, pero bellas,
que
son las que ahora
allí
se sientan,
aunque
sé
que
no me escucha,
porque
aunque tiene corazón,
mis
palabras no le llegan,
le
dije,
como
quién le habla a un amigo
de
parrandas y penas,
no
habíamos venido, porque ella
ahora
vive feliz, en una lejana estrella,
pero
no nos hemos olvidado de ti,
que
como de la familia eres,
le
acaricié su desgastada
y
rugosa pintura,
levanté
la mano derecha...
Le
dije adiós, me marché
y
le di la espalda
para
que no viera,
que
sin poderme contener,
abundantes
y amargas lágrimas
resbalaban
por
mí arrugado rostro de poeta,
como,
sí
una fuente fuera.
Luciano
Padrón