26
Abril
EL
DÍA CUARENTA Y UNO
Jesús
por cuarenta días
habiendo
resucitado,
comió,
habló y fue escuchado
por
Marta y las tres Marías.
Entre
llantos y alegrías
como
lo ha contado alguno,
vieron
su rostro “blancuno”
levantarse
desde el suelo,
ascendiendo
al alto cielo
el
día cuarenta y uno.
Escribo
para que lean
que
en la vida hay sinsabores,
que,
si espinas, también flores,
lo
importante es que lo crean.
Escribo
para que vean
esta
esperanza que aúno,
en
mi pensamiento encuno
que,
aunque el mal se nos presenta,
nunca
olviden que, al cuarenta,
le
sigue el cuarenta y uno.
Luis
Salvador Trinidad