1 Octubre
TUS MANOS
Para mi hermana ausente con amor.
Qué triste es la noche, la noche está fría,
qué blancas las manos de la hermana mía,
aquellas que fueron rosados claveles,
fueron en mi casa, las más dulces mieles,
como blancos nardos de puras y hermosas,
pétalos floridos, espléndidas rosas.
¿O, eran dos jazmines?, ¿o dos azucenas?,
cuando estaban cerca, quitaban mis penas.
Caricias sedosas sentí de tus manos,
han sido algodones para tus hermanos.
Nunca olvidaré tu eterno cariño,
requiebro amoroso que abraza y, me ciño
al dulce recuerdo del beso entrañable,
siempre afectuosa mi hermana adorable.
Ahora son escarcha, tus manos son hielo,
¿son dos rosas blancas perfumando el cielo?
Chelo Álvarez






