viernes, 7 de abril de 2023

8 Abril

 

8 Abril

Del recital de poesía 2023

SAN GABRIEL

Un bello niño de junco,
anchos hombros, fino talle,
piel de nocturna manzana,
boca triste y ojos grandes,
nervio de plata caliente,
ronda la desierta calle.
Sus zapatos de charol
rompen las dalias del aire,
con los dos ritmos que cantan
breves lutos celestiales.
En la ribera del mar
no hay palma que se le iguale,
ni emperador coronado,
ni lucero caminante.
Cuando la cabeza inclina
sobre su pecho de jaspe,
la noche busca llanuras
porque quiere arrodillarse.
Las guitarras suenan solas
para San Gabriel Arcángel,
domador de palomillas
y enemigo de los sauces.
San Gabriel: El niño llora
en el vientre de su madre.
No olvides que los gitanos
te regalaron el traje.

Anunciación de los Reyes,
bien lunada y mal vestida,
abre la puerta al lucero
que por la calle venía.
El Arcángel San Gabriel,
entre azucena y sonrisa,
biznieto de la Giralda,
se acercaba de visita.
En su chaleco bordado
grillos ocultos palpitan.
Las estrellas de la noche
se volvieron campanillas.
San Gabriel: Aquí me tienes
con tres clavos de alegría.
Tu fulgor abre jazmines
sobre mi cara encendida.
Dios te salve, Anunciación.
Morena de maravilla.
Tendrás un niño más bello
que los tallos de la brisa.
¡Ay, San Gabriel de mis ojos!
!Gabrielillo de mi vida!,
Para sentarte yo sueño
un sillón de clavellinas.
Dios te salve, Anunciación,
bien lunada y mal vestida.
Tu niño tendrá en el pecho
un lunar y tres heridas.
¡Ay, San Gabriel que reluces!
¡Gabrielillo de mi vida!
En el fondo de mis pechos
ya nace la leche tibia.
Dios te salve, Anunciación.
Madre de cien dinastías.
Áridos lucen tus ojos,
paisajes de caballista.
El niño canta en el seno
de Anunciación sorprendida.
Tres balas de almendra verde
tiemblan en su vocecita.
Ya San Gabriel en el aire
por una escala subía.
Las estrellas de la noche
se volvieron siemprevivas.

Federico García Lorca. (Recitado por Elvira)

jueves, 6 de abril de 2023

7 Abril

 

7 Abril

JUVENTUD DIVINO TESORO

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro
y a veces lloro sin querer

Plural ha sido la celeste
historia de mi corazón.
Era una dulce niña,
en este mundo de duelo y de aflicción.

Miraba como el alba pura;
sonreía como una flor.
Era su cabellera obscura
hecha de noche y de dolor.

Yo era tímido como un niño.
Ella, naturalmente, fue,
para mi amor hecho de armiño,
Herodías y Salomé…

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro…
y a veces lloro sin querer…

Y más consoladora y más
halagadora y expresiva,
la otra fue más sensitiva
cual no pensé encontrar jamás.

Pues a su continua ternura
una pasión violenta unía.
En un peplo de gasa pura
una bacante se envolvía…

En sus brazos tomó mi ensueño
y lo arrulló como a un bebé…
Y te mató, triste y pequeño,
falto de luz, falto de fe…

Juventud, divino tesoro,
¡te fuiste para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro…
y a veces lloro sin querer…

Otra juzgó que era mi boca
el estuche de su pasión;
y que me roería, loca,
con sus dientes el corazón.

Poniendo en un amor de exceso
la mira de su voluntad,
mientras eran abrazo y beso
síntesis de la eternidad;

y de nuestra carne ligera
imaginar siempre un Edén,
sin pensar que la Primavera
y la carne acaban también…

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro…
y a veces lloro sin querer.

¡Y las demás! En tantos
climas, en tantas tierras siempre son,
si no pretextos de mis rimas
fantasmas de mi corazón.

En vano busqué a la princesa
que estaba triste de esperar.
La vida es dura. Amarga y pesa.
¡Ya no hay princesa que cantar!

Mas a pesar del tiempo
terco, mi sed de amor no tiene fin;
con el cabello gris, me acerco a los
rosales del jardín…

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro…
y a veces lloro sin querer…
¡Mas es mía el Alba de oro!

Rubén Darío. (Recitado por Zaira)

miércoles, 5 de abril de 2023

6 Abril

 6 Abril

 Del recital de poesía 2023

LA SAETA

Dijo un a voz popular:

“¿Quién me presta una escalera,

para subir al madero

para quitarle los clavos

a Jesús el Nazareno?”


¡Oh la saeta al cantar

al Cristo de los gitanos,

siempre con sangre en las manos

siempre por desenclavar!


¡Cantar del pueblo andaluz

que todas las primaveras

anda pidiendo escaleras

para subir a la Cruz!


¡Cantar de la tierra mía,

que echa flores

al Jesús de la agonía,

y es la fe de mis mayores!


¡Oh, o eres tú mi cantar!

¡No puedo cantar ni quiero,

a ese Jesús del madero,

sino al que anduvo en la mar!

Antonio Machado. (Recitado y cantado por el grupo cultural “BESANA”)

martes, 4 de abril de 2023

5 Abril

 

5 Abril

Del recital de poesía 2023

EL HADA ACARAMELADA
El Hada Acaramelada,
de pequeña atolondrada
pues soñaba con ser Hada
de cucurucho y varita.

Su madre doña Rosita,
dándole beso tras beso,
le dijo : ¡Nada de Hada,
que ya no se lleva eso!

¿Como vas a ser un Hada
con ese flequillo tieso
y esos ojos de ratón,
si ya no se lleva eso?

Somos pobres, no hay castillo,
tu padre suda en el trillo,
yo sudo en el lavadero…

(la niña lloró sobre la cesta de ropa
y la cesta se lleno de pipas y caramelos).

Con un periodico se hizo
un cucurucho muy tieso, de esta forma se sentó
a la puerta del colegio

con su cesta milagrosa,
con su varita de fresno
para espantar a las moscas
del puesto de carmelos.

«¡ Todo gratis, todo gratis!»
se leía en un letrero.

Un día que era muy frío,
me parece que era Enero,
el Hada se quedo helada
y vinieron los bomberos.

En Marzo se desheló;
con cucurucho y varita
volvió al puesto.

«¡Todo gratis!», regalaba
yoyoes y caramelos…
El Hada, cuanto más daba
más se le llenaba el cesto.

El Hada Acaramelada
la llamaban y llamaban
todos los chicos del pueblo.

Gloria Fuertes. (Recitado por Juani)

lunes, 3 de abril de 2023

4 Abril

 

4 Abril

Del recital de poesía 2023

ROMANCE DE LA VOZ EN LA SANGRE

Fue hacia la tercera luna
cuando lo sintió en los centros.
Estaba sobre la hierba,
tumbada de cara al cielo
-viendo la tarde morirse
sobre sus ojos abiertos-
cuando notó en la cintura
como un pájaro pequeño,
que aleteó por lo oscuro
de su vientre unos momentos,
y luego vino a pararse
sobre su talle, en silencio...

Fue hacia la tercera luna
cuando lo sintió en los centros...
Un ¡ay! de gozo y asombro
y otro de duda y recelo
salieron de su garganta.
Las palomas de su pecho
se erizaron de blancura,
y un temblor de alumbramiento
sacudió de sur a norte
todo el mapa de su cuerpo
e hizo crujir entre sombras
las ramas de su esqueleto...

En un brinco de gacela
se ha levantado del suelo
y ha echado a andar lentamente
por la vereda de cedros.
Parece tallada en tierra
la cara de Sacramento.
-Iré a ver a la Jacinta
lo mismo que otras lo hicieron...
Ella conoce las plantas
y sabrá darme el remedio...
-¿No te da pena matarme
antes de nacer...?
                   
                      ¡Qué miedo
le dio al escuchar la voz
que le salía al encuentro,
envuelta en hilos de sangre
cortando su propio aliento!
-¿Quién eres que así me hablas...?
-Ahora, nadie... casi un sueño;
mañana, si tú me dejas,
un hombre de cuerpo entero...
-¿Y qué voy a hacer, mi niño?
-Parirme como un almendro
en la mitad de la cama
con las entrañas ardiendo.
-¿Pero y mi honra?
-Tu honra
la limpiaré con mis besos:
las madres después del parto
quedan igual que un espejo...
-Pero me faltan seis meses,
seis plenilunios completos
frente a los ojos que miran
y las bocas de veneno.
-¿Y a ti qué te importa nadie?
Ponte delante del pueblo
y escúpele la belleza
de llevar un hijo dentro.
-¡Temo a las lenguas cobardes!
-Y en cambio no te da miedo
ir a buscar una planta
de sombra -flor de silencio-,
para derramar mi vida
por el primer sumidero
y que no quede del hijo
ni una fecha ni un recuerdo...
-¡Calla!
-No puedo callarme.
Una perra no haría eso:
me lamería los ojos
hasta que los fuera abriendo...
Pondría mi piel suave
lo mismo que el terciopelo
y luego ya, sin saliva,
con los dientes en acecho,
se tumbaría a mi lado
hecha un río dulce y tierno,
para que yo la dejara
hasta sin cal en los huesos.
-¡Por Dios!
-Por Él, yo te pido
que no me dejes sin cielo.
Corta sábanas de holanda;
borda pañales de céfiro;
aprende nanas azules
y planta naranjos nuevos...,
y cuando me hayas parido
como a un torito pequeño,
abre puertas y ventanas,
que me contemplen durmiendo
lo mismo que un patriarca
en el valle de tus pechos...
La voz se apagó en la sangre;
la cara de Sacramento
parece como de barro
de oscura que se le ha puesto,
y con sus manos sin pulso
se toca el vientre moreno...
¡Ay qué monte de alegría!
¡Qué rosal al descubierto!
¡Qué luna bajo la falda!
¡Qué lirio de tallo inquieto!
-¡Yo te juro, amor -mi niño-,
por mis vivos y mis muertos,
que te he de parir un día
sonámbula de contento,
aunque me escupan a una
todas las lenguas del pueblo!

Rafael de León. (Recitado por Juan Antonio y Encarna)

domingo, 2 de abril de 2023

3 Abril

 

3 Abril

Del recital de poesía 2023

ROMANCE DE LA PENA NEGRA

Las piquetas de los gallos
cavan buscando la aurora,
cuando por el monte oscuro
baja Soledad Montoya.
Cobre amarillo, su carne,
huele a caballo y a sombra,
yunques ahumados, sus pechos
gimen canciones redondas.

—Soledad, ¿por quién preguntas
sin compaña y a estas horas?
—Pregunte por quien pregunte,
dime: ¿a ti qué se te importa?
Vengo a buscar lo que busco,
mi alegría y mi persona.
—Soledad de mis pesares,
caballo que se desboca
al fin encuentra la mar
y se lo tragan las olas.
—No me recuerdes el mar,
que la pena negra brota
en las tierras de aceituna
bajo el rumor de las hojas.
—¡Soledad, qué pena tienes!
¡qué pena, tan lastimosa!

Lloras zumo de limón
agrio de espera y de boca.
¡Qué pena tan grande!,
corro mi casa como una loca,
mis dos trenzas por el suelo
de la cocina a la alcoba.
¡Qué pena!, me estoy poniendo
de azabache, carne y ropa.

¡Ay mis camisas de hilo!,
¡ay mis muslos de amapola!
—Soledad: lava tu cuerpo
con agua de las alondras
y deja tu corazón en paz,
Soledad Montoya,
y deja tu corazón en paz,
Soledad Montoya.

Por abajo canta el río:
volante de cielo y hojas.
Con flores de calabaza,
la nueva luz se corona.
¡Oh pena de los gitanos!,
pena limpia y siempre sola.
¡Oh pena de cauce oculto
y madrugada remota!

Federico García Lorca. ( Recitado por Jacinto, David y Fina)

sábado, 1 de abril de 2023

2 Abril

 

3 Abril

Del recital de poesía 2023

MALAMOR

¿Qué día es? Empiezo a vivir sin contarlos.

Sin poder oler tu piel, erizando hasta mis párpados.

Si hace falta dividiré este mundo en dos.

Para asaltarlo y caer siempre a tus pies, descalzos...

Empiezo a vivir en ti, como esclavo sin cadenas.

Desconociendo ya el sabor de la fortuna.

Desátame el lazo que me une a ti por pena.

Sin futuro seguro o sin brújula ninguna.

Germán Hernández García. (Recitado por Elvira)