2 Febrero
RIMA XII
Como oro crudo esparzo yo la tierra
al tiempo que el estiércol la enternece.
Es de ver: Cuanto más se la escarnece
más al grano frutal, blonda, se aferra.
Cruje la azada, y es de amor y guerra
la lucha demoníaca; parece
que a la vez que se acuesta y desfallece,
más en huir del pánico se emperra.
Pan de la tierra, cáliz eucarístico,
si no rompo tus vasos, no me avenas
el sudor de la frente, cristal místico.
Por eso y porque das a manos llenas,
comparto, con tu parto cirugístico,
el parto de tus gozos y mis penas.
Apuleyo Soto.

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