4
Junio
MONOLOGUILLOS
ANIMALES
Le
dijo el fuego a la fuente:
“apártate,
que soy ardiente”.
Le
dijo la rana al sapo:
voy
a darte un buen sopapo”.
Le
dijo el valle a la nieve:
“Ven
a por mí, que te conviene”.
Le
dijo el erizo al niño:
“No
me pinches, que te pincho”.
Le
dijo el ratón al gato:
“Hagamos
de entrada un trato:
Tú
me muerdes por la cola
y
yo ya sigo a mi bola”.
Le
dijo el topo a la tierra:
“A
mí tú jamás me encierras
porque
salgo por un túnel
gracias
a mi gran cacumen”.
Le
dijo la oveja al perro:
“yo
pazco y tú vas al hueso”.
Le
dijo a la cierva el ciervo:
“Qué
buena pareja hacemos”.
Le
dijo la gama al gamo:
“Del
monte somos los amos”.
Le
dijo el jabalí al cerdo:
“Buenos
colmillos tenemos”.
Le
dijo la vaca al toro:
“No
te pases, que me atoro”.
Dijo
la culebra al áspid:
“Ya
estamos para el arrastre”.
Dijo
el burro a la burra burra:
“¿Vencerme?
ni se te ocurra”.
Dijo
el grillo a la grilla partera:
“Para
ti la noche entera,
yo
cantaré a mi manera
durante
el día en la era”.
Dijo
el pez a la ballena:
“No
me comas, ya estoy llena”.
Dijo
el pavo a la pava enamorada:
“Contigo
no quiero nada”.
Dijo
la nutria al cocodrilo:
“No
seas lilo, no seas lilo,
que
yo sola me abrigo sintigo”.
Dijo
solo el alimoche:
“Para
mí toda la noche”.
Y
le dijo el ruiseñor:
“¿Qué
hago yo entonces, señor”?
(Seguid
la graciosa retahíla hasta donde queráis, podáis y sepáis)
Apuleyo
Soto